Cuando llaman de la obra preguntando por el pedido, no hace falta cortar ni salir a la playa a averiguar. Está en la pantalla: cada pedido del día y en qué paso va.
Girala, acercala y tocá un sector o un camión. El Camión 1 se carga, sale y vuelve solo para que veas cómo avanza un pedido. Probá el botón "Marcar salida": así lo hace el chofer desde el celular.
Lo mismo que hoy se averigua por teléfono o caminando hasta la playa, a la vista de todos.
Nadie carga todo. Cada uno marca lo suyo con un toque y sigue trabajando.
Cliente, destino y qué lleva. Queda como confirmado.
Cuando el pedido sube al camión.
Desde el celular, al salir y al llegar a la obra.
Desde la oficina o desde tu teléfono, estés donde estés.
Rubros habituales de un corralón. Lista de ejemplo, se ajusta con lo que vendés vos.
Arena, piedra partida y cascote, por metro o por bolsón.
Bolsas por unidad o por pallet, guardadas bajo techo.
Comunes y huecos, por pallet.
Barras y mallas para la estructura.
Camiones propios. Te decimos qué día y a qué hora llega.
Pasás, cargamos y te vas.
No. Se abre desde el navegador, en la computadora del mostrador y en cualquier celular.
No lo sigue por satélite. "En viaje" quiere decir que el chofer marcó la salida, y "entregado", que marcó la entrega. Es simple a propósito: no hay aparatos que instalar ni que se rompan.
Los cargás vos o salen de una planilla. Conviene empezar por pedidos y repartos, que es lo que más se pregunta, y sumar el stock después.
Sí, es el caso ideal: el panel reemplaza al cuaderno y además lo ve todo el equipo. Si ya usás un sistema de gestión, hay que ver primero si conviene sumarlo.
Sí. Se arma con tus sectores, tus camiones y el nombre del corralón. Lo que ves ahora es un ejemplo.